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Druk [Another Round] (2020)

Druk (2020)

Thomas Vinterberg

Dinamarca

Cuatro amigos, todos profesores de un instituto, están en su monótona rutina de trabajo y familia, hasta que un día deciden realizar un experimento social en el que deben mantener cierta cuota de alcohol en el cuerpo durante el día, con tal de demostrar que de esa manera pueden mejorar en todos los aspectos de su vida.

Druk.

Pasan los días. Todos iguales. La rutina tienta a cualquiera y sin darte cuenta te tapa los ojos. Se pierde de vista lo esencial. Vivir no siempre significa estar.

Volverse viejo no es algo que se pueda evitar. El inexorable paso del tiempo, las nuevas generaciones que nos suceden. Y así como la vida pasa, el mundo cambia. Lo que creías ya no es. Rápidamente el presente es pasado. Todo pasa muy rápido. Estancarse. Se van perdiendo las ganas, y ahí solo un paso para perderse y ser arrastrado. La inercia. Vivir los días como esperando a que se acaben. Vivir sin un sentido. El mundo, esta sociedad, hace creer que ya lo lograste todo. La normalidad. El engaño. La tristeza. La famosa crisis de los 40. Tener todo y sentir que te falta tanto. La juventud que no vuelve. El tiempo que se fue. Que se va. Y más allá la muerte. Expectante, paciente, segura.

Pero la adultez no es un problema si se mantiene vivo al niño o niña que llevamos dentro. Jugar. Siempre jugar. Y como un juego se siente el experimento de estos amigos. La curiosidad. Dejarse sorprender. La experiencia de vivir y no solo la experiencia por haber vivido. Divertirse y nunca dejar de aprender.

Pasarlo bien es una necesidad. Evadir (y evadirse) es otra forma de luchar. Contra la monotonía, contra el sistema, contra la moral y las buenas costumbres. Hay tanto mal detrás de la palabra “bien”. La opresión. El control. Y sí, el alcohol puede llevar a un destino oscuro, pero pocas veces se nos ha enseñado realmente a ser libres. A veces se peca de ignorante, y hace falta valor para enfrentarse al status quo.

Más que una apología al alcoholismo, esta película habla sobre la búsqueda de aquello que te haga sentir vivo otra vez (tema que también revisamos en la reseña anterior con American Beauty). El dolor de sentirse inútil, viejo, ignorado. Pone sobre la mesa también la interrogante de por qué (nos) gustan tanto algunas sustancias que nos permiten escapar un rato. La condición humana, a veces, es un estado que necesita cierto nivel de anestesia… ¿por qué no?

Una revisión a lo más profundo del alma del ser humano, sus temores y sus conflictos existenciales. La pregunta ante la vida, la inocencia ante la muerte. El miedo. Pero también la alegría, el juego, la diversión. Situaciones límite en honor a esa simpatía por cuestionar la moral, algo recurrente en el cine danés. Y con respecto a Mads Mikkelsen… notable. Nos deja una escena final que, probablemente, vamos a recordar por un buen tiempo. Entre lanzarse y no lanzarse, mejor lo primero. Arrepentirse por cosas que no se hicieron a veces pesa más.

Por David Millán

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